01. INTRODUCCIÓN
La escala cronológica de la era digital no se mide en milenios o siglos, sino en años. Pero además, entre lo que se puede datar como la prehistoria de las posibilidades de adquisición, manipulación y producción de la imagen y el sonido digitales, y lo que en el principio de esos tan recientes como remotos tiempos era imaginado como una quimera, no ha pasado ni una decáda o, en ocasiones, simplemente no se llega al lustro. Sin duda, el conglomerado internet (internet propiamente dicho, world wide web, navegadores, aplicaciones multimedia, formatos de compresión de imagen y sonido, potentes pc´s, banda ancha, etc.) ha sido un factor crucial, que ha producido consecuencias ya tan incalculables, como imprevisibles resultan los posibles desarrollos futuros más inmediatos. Y aunque quizá algún visionario podía vislumbrar a principios de los noventa la situación actual, lo cierto es que, en menos de lo que dura un parpadeo, hemos convertido en cotidianos y ordinarios unos recursos y herramientas ni siquiera imaginados por la ciencia-ficción de finales del siglo XX. Es más, quizá se sorprenda uno al recordar que la popularización de internet comienza a mediados de la década de los noventa. Y que esa popularización no habría sido posible si antes, aunque sólo tres o cuatro años nada más, Tim-Berners Lee no hubiera desarrollado la World Wide Web. Luego vendrá el Mosaic en 1993, el Netscape de 1994, etc., browsers o navegadores que permiten mostrar e interactuar en entornos gráficos con textos, imágenes, etc. colocados en páginas web que a la vez están alojadas en servidores web.
Con el cambio de siglo, tiene lugar un nuevo avance decisivo: se comienza a acceder a internet a través de banda ancha. Según un estudio de Pew Internet & American Life Project, titulado America´s Online Pursuits. The changing picture of who´s online and what they do, (diciembre de 2003), en el año 2000, sólo el 6% de los usuarios domésticos de internet accedía a la red a través de banda ancha. En junio de 2003, ascendía al 30%. Por lo que respecta a nuestro país, el último informe de la Fundación Telefónica, La Sociedad de la Información en España (2006), constata “el alto índice de adopción de la banda ancha por parte de los usuarios de la red”, además de poner de manifiesto el hecho de que un 74% de los hogares españoles con acceso a internet lo hacen a través de banda ancha. Y “mientras en 2001 el tráfico de datos mensual por usuario era de unos 2 Gigabytes, en 2005 esta cifra alcanzaba los 10 Gigabytes”, lo cual, según el citado informe, viene determinado por ”la creciente utilización de contenidos multimedia por parte de los usuarios”.
Por otro lado, el sonido digital se hizo accesible universalmente a partir de 1982 con el lanzamiento del cd musical. Y a finales del 96 y principios del 97, la imagen digital irrumpe en los hogares con la comercialización de los primeros reproductores de DVD, en Japón y Estados Unidos.
Es decir, la denominada revolución digital se ha producido en poco menos de dos décadas. Sería innumerable la relación de consecuencias e implicaciones de esta revolución que ha producido un entorno digital real y virtual a escala planetaria. Pero lo que aquí interesa resaltar es el hecho de que esa revolución ha puesto al alcance de cualquiera, prácticamente desde donde quiera (las ciudades con conexión wi-fi ya son casi una realidad), sin más equipamiento que un ordenador y una conexión de banda ancha, lo que aquí se define por vez primera como "Base de Datos Digital Descargable". Y es que la capacidad individual de la acción de “Descargar” es el hecho diferencial y esencial, posible sólo desde hace escasos años, Esta capacidad, en muy poco tiempo, se ha vuelto prácticamente ilimitada gracias al abaratamiento extraordinario de los discos de almacenamiento masivo de información digital (en la actualidad, un disco duro externo de 500 Gb se adquiere por 100 euros. Hace unos meses, no muchos, un disco duro externo de 32 Gb costaba 150 euros, por no hablar de la evolución y abaratamiento de las memorias flash) y al acceso a las conexiones de banda ancha.
Base de Datos Digital Descargable (Downloadable Digital Database)
Conjunto total de los contenidos digitales, descargables o apropiables individualmente, estén en el soporte que estén o puedan estar en el futuro, e independientemente de que se encuentren conectados físicamente o no. En consecuencia, se trata de millones de imágenes, textos y sonidos que no mantienen entre sí, en su totalidad, una parcial relación jerárquica, ni siquiera de tipo hiperlink (entre una imagen de internet y una canción grabada en un cd o almacenada en un dispositivo mp3 no hay posibilidad material ni digital de redireccionamiento a través de hiperlinks). Por otro lado, la proyectada web semántica (web 3.0) y el relativo lenguaje de ontologías para la web (OWL) parece que van a reestructurar sustancialmente la sección principal de lo que aquí se denomina “Base de Datos digital”, en concreto los contenidos digitales alojados en millones de servidores y accesibles instantáneamente a través de internet.
02. DEFINICIÓN DEL PROYECTO ENSAYO DIGITAL
El proyecto Ensayo Digital es una propuesta de programa integral de formación, investigación y producción artística que se articula básicamente en torno al conglomerado de las últimas tecnologías, artefactos y herramientas audiovisuales digitales de extrema accesibilidad y difusión populares.
El proyecto Ensayo Digital, hace sólo cinco años, habría resultado imposible de realizar por razones técnica y tecnológicas.
Se define el "Ensayo Digital" de la siguiente forma:
Ensayo digital
Obra artística audiovisual de autoría hiperindividual creada con herramientas informáticas popularmente accesibles (hardware y software) a partir de la Base de Datos Digital Descargable
03. PRINCIPIOS DEL ENSAYO DIGITAL
1. El Ensayo digital versa sobre ideas.
2. El Ensayo digital es un objeto de la era de los medios digitales.
3. El Ensayo digital es, como su nombre indica, digital. Por tanto, para la construcción de ensayos digitales, está permitido cualquier soporte presente o futuro de contenidos digitales.
4. Las LCD son las pantallas naturales del Ensayo digital.
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5.La Base de Datos Digital Descargable (internet, dvd´s, cd´s, lo que implica pantallas y dispositivos diversos) es la fuente del Ensayo digital (no la realidad, como en el cine, actores, escenarios, lugares, etc.
“El hecho de que el ordenador se preste más a simular formas y modalidades de representación ya consolidadas que a intentar realizar representaciones de primer orden de acontecimientos y cosas del mundo, parece estar conectado con su radical diferencia respecto de las técnicas de captación fotográfica. La ruptura que establecen se produce respecto de los procedimientos analógicos directos, es decir, respecto de la captación y la fidelidad de la captación. Las imágenes generadas por ordenador no implican la captación, salvo en el sentido de un contacto indirecto o secundario”, en Andrew Darley, Cultura visual digital. Espectáculo y nuevos géneros en los medios de comunicación (2000), Barcelona, Paidós, 2002:141-2).
6. El autor del Ensayo digital es, ante todo, un compositor de fragmentos y objetos de la Base de Datos Digital Descargable a los que añade una juntura, una ligadura (la idea).
7. El autor del Ensayo digital es, preferentemente, individual (hiperindividualismo), y debe ser autosuficiente (por tanto, debe saber moverse por cualquier forma o soporte de la Base de Datos Digital Descargable, y manipularlos -texto, imagen y sonido- con las herramientas más sencillas y asequibles)
8. El Ensayo digital excluye absolutamente el Modo Institucional de Producción Cinematográfica. En consecuencia, la grabación o el rodaje de situaciones de ficción están terminantemente “prohibidos”.
La Base de Datos digital cinematográfica –el conjunto creciente de todos los dvd´s de cine, cine por internet, etc.– hace tiempo que supero la escala mega y gigante y su tamaño es, sencillamente, tera, es decir, monstruoso (del gr. téras), inabarcable, y, a los efectos, infinita.
9. Se pueden utilizar cámaras digitales de fotos, imágenes de webcams, cámaras de teléfonos móviles, y, en el extremo de sofisticación, mini cam´s dv. Pero, en ningún caso, para grabar ficción: un autor de Ensayo digital no es ni tiene la complejísima preparación de un cineasta. Sólo está permitido para captar fragmentos tipo película casera.
10. El Ensayo digital es MANIPULACIÓN en cualquier sentido que se piense. De hecho, todo Ensayo digital es un trabajo de MANIPULACIÓN. En consecuencia, las OPERACIONES BÁSICAS para la creación, composición o construcción de un Ensayo digital son las siguientes: BUSCAR, SELECCIONAR, COPIAR, CORTAR, SUPERPONER Y PEGAR.
-Por la técnica hacia el bri-collage.
-Lo digital implica siempre manipulación.
-Manipular un referente implica retorcerlo sobre sí mismo, desordenarlo, fragmentarlo, ralentizarlo, acelerarlo, congelarlo.
-El soporte determina siempre el formato.
-El formato nunca determina el contenido.
11. El Ensayo digital, por definición, no es ni documental ni ficción, pero incluye a ambos modos narrativos, extraídos de la Base de Datos Digital Descargable, con toda naturalidad, como fragmentos del conjunto.
12. Se establece como principio –externo a la revolución digital- que el contenido de la base de datos digital cinematográfica (cine en DVD, a través de internet –p2p, emule, etc.-) es un material privilegiado para la composición de ensayo digital
13. El Ensayo digital admite sin ningún problema largos fragmentos de texto. Es decir, el Ensayo digital es una obra que se ve y se lee (y, por supuesto, se escucha).
14. El Ensayo digital puede incluir links de hipertexto o hipermedia.
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15.El Ensayo digital no es una elucubración cualquiera. Como todo ensayo, debe ser “la ciencia menos la prueba”. Es decir, estudio y la investigación rigurosos son momentos previos ineludibles de cualquier ensayo digital.